Me marcho.


“Me marcho ahora, para no sentir más el frío de la noche, para no seguir muriendo en la incertidumbre de tu indecisión, de tu inmadurez, acepto que ya no me ves sin importar lo que me ponga, sabiendo que de hacerlo será sólo para usarme como siempre lo has hecho, porque hasta éste momento te he demostrado que estaba a tus pies, donde no debería de estar nadie a quien no aman.

Me marcho, creo que a tiempo para empezar a amarme más, porque sé que todos merecemos algo mejor, convertiré todo el pasado que me ha causado dolor en olvido, retomaré mi vida y la pondré en la dirección que debería estar.

Me marcho bien lejos, dónde la miseria de tu mediocridad no me alcance, donde la hipocresía, la maldad y el desamor juntos a todas esas cosas que me demostraron al monstruo que una vez amé, no lleguen a envenenarme la vida de nuevo.”

Miedo a amar.


“Por las malditas secuelas del pasado, me he vuelto indiferente al amor, al punto de sentir miedo a amar. En mi vida tuve pocos amores y miles de rechazos, las tantas veces que conseguí quedar con el corazón roto porque tenían miedo al compromiso, yo terminé exactamente igual.

Mi frágil corazón ha quedado dañado
mi alma está herida por traición, que ya no trato de buscar más el amor, porque se que para mí nunca ha existido, ya sólo se dar excusas para no involucrar mis sentimientos, ya no me quiero enamorar, mi tiempo para amar no llegará nunca y ya no lo espero.

No me interesa nada relacionado con el amor, los pocos que tuve solo encontraron en mi miles de defectos y así sus garras las clavó en mí hiriendo profunda y eternamente.

No comprendo a esos supuestos amantes que pueden estar juntos haciéndose daño mutuamente y fingen el amor cada 14 de febrero.

Entregándose a otros todo el tiempo y siguen juntos hasta el final, la infidelidad se convierte en su pasatiempo y la confianza queda golpeada, sus corazones sigue sangrantes y se aferran al monstruo maltratador llamado amor, fingen ser felices, arriesgando sus vidas por ese enceguecedor sentimiento, viven su propio “cuento de hadas” con quien no le importa “cortarle la cabeza” ese que corre tras todos para alcanzarlos y arriunar su suerte, esos que creyeron que nacieron para ser amados, sufren por un sentimiento ausente.

Pero yo sigo con mis ojos abiertos sabiendo que el verdadero amor nunca llegará, porque en este mundo no existe y he comprendiendo que no nací para amar ni ser amada.”

Verdadero amor.


“Quiero que nos entreguemos la pasión, darle vida a nuestras fantasías, vivir la felicidad de tenernos, sin necesidad de buscar explicaciones que no nos hacen falta, en nosotros se revela la existencia del verdadero amor.

Con tanto amor para dar no hay tiempo ni espacio para dudar, somos dos corazones sinceros dando crédito al amor en estos tiempos, siempre habíamos soñado el uno con el otro.”

Falso enojo.


“Su falso enojo se refleja en su semblante y ese genio que tortura a todos los que la miran.
Armada lleva el alma contra los engaños del amor, que impide el acceso al umbral de su dulzura, la que nadie conoce hasta que logra ganar.
Nadie sabe que se protege de los imbéciles, es de quienes huye, lo que siente es miedo muy fuerte a caer en su trampa.
No es que pueda ver sus mentes, pero sabe cuando mienten.
Y aunque se haga la imposible aún a través de sus ojos de mirada fría quien pueda verla con amor verdadero podrá encontrar en ella la ternura que guarda su corazón.”

Ángel caído.


“Quien te ve podría creer que eres un ángel, pero dentro de ti se encuentra el demonio que en realidad eres, no importa que estés rodeado de luz.

Eres un ser ruin, disfrutas hacer maldad, enamorar y romper corazones por dondequiera que te cruzas, eres maestro del arte del engaño.

Recuerdas en la oscuridad entre risas las vidas que has dañado. Los recuerdos de tus maldades te crean gozo, te llenan, no importa que quieras aparentar ser bueno, siempre vuelves atrás.

Disrrutas causar dolor, verlas morir por amor, verlas volverse locas por ti, verlas humillarse por ti, te tortura la felicidad que pueda haber en los que te rodean, esos que no saben que tu tierna apariencia es sólo una proyección causada por ti, que la realidad es tan oscura como el mismo infierno al que llevas a todas las que se enamoran de ti.

Sí, ahora eres “demasiado bueno, dulce y romántico”, sí, te esfuerzas demasiado para aparentar ser quien realmente no eres, pero yo sé quien eres realmente, yo que sobreviví a ti, no me vengas a decir que eres un ángel, tú sólo tienes en tu corazón pura maldad, eres un maldito ángel caído.”

Necesidad sexual.


Ya es el último día de mi periodo, era ya una semana entera sin sexo, me vuelvo loca, ya estoy tan aburrida, necesito relajarme, las hormonas me tienen agonizando de deseo. Estoy esperando que llegue mi esposo por segundos, no dejo de ver el reloj, no quiero masturbarme, quiero hacerlo con él mirándome mientras de folla duro como me gusta, me encanta como me mira tocarme mientras me penetra con esa furia.

Al mismo tiempo me gusta hacerle contracciones vaginales que lo vuelven loco, me encanta sentir su duro pene contra mi vagina, sentirlo devorarme con hambres locas de sexo, yo desean su semen en mi vagina, no me importa si las sábanas se ensucian de sangre y semen, estamos disfrutandonos. Él sabe que debe controlar mis demonios lascivos, esos malditos incontrolables que sólo saben hacerme hablarle de sexo todo el tiempo.

Él sabe que soy muy caliente aunque parezco que no mato una mosca. Él me dice que yo soy el diablo, que quiero matarlo, dejarlo seco, que tanto deseo no es normal en una mujer. Yo sólo le digo que hasta ahora es que él logró conocer lo que es una mujer viva, consciente de su necesidad sexual.

Querida ex rival.


Déjame contarte algunas cosas qué sé quizá no creas. Sé que crees que él “sólo tenía ojos para ti”, pues te digo que nunca ha sido así, él es como él mismo se hace llamar “El kraken”, él en cada tentáculo tiene una chica, entre ellas; tú y yo, pero eso no es lo peor.

A mí, él no se atrevería a ser tan descarado maldito como lo hizo contigo, o mejor dicho lo que hicimos en casa de tu madre justo el día en que te fuiste del país y no fueron una si no dos veces, en tu cama. Sí, nuestros fluidos están en tus sábanas.

¿Sabes? Me pidió hasta que nos mudaramos en esa casa porque ustedes no volverían jamás y aunque estaba ciega emocionalmente, sin embargo no estaba tan loca, además él no es el tipo de hombre con quien yo viviría en una casa.

Sólo te digo ésto para que sepas la verdad, siendo sincera no me importa cómo te sientas al respecto, ese es tu problema y otra cosa “tu hombre” como te llenaste la boca al decírmelo, no me interesa hace tiempo, ya tengo uno que es mucho mejor hombre que él, créeme le dio un 9 de 10, pero al tuyo ni un 3, a él mejor llévalo a terapia de pareja, cómo él pretendía que hiciéramos estando contigo, pero como no somos parejas, te lo aconsejo desde ahora.

Att: tu querida ex-rival.

Decías.


Decías que mi piel guardaba silencio porque nadie la había hecho gritar, que querías demostrarme lo que es tener un buen sexo, que me agotaría y me derramaría en tu boca, que sin tener que ir más lejos que desde tu cama podría tocar el cielo en un orgasmo.

Que me enseñarías qué es un verdadero hombre en la cama, que después que estuviera bien húmeda y caliente, estaría desesperada porque me penetraras salvajemente.
Que deseabas que proba el sabor de mi ser y llenar mi boca de suspiros. Decías que con tan solo una noche me volvería adicta a ti. Y ya ves que hasta hoy tú no has sabido como envolverme en tus redes, sin embargo, tú estás a mis pies desde entonces.

El juego.


“Él me hizo daño porque lo dejé entrar en mi alma y él tomó mi corazón justo como él dijo que lo haría, pero no le importaba para nada mis sentimientos, y me usaba a su antojo. Tomó lo que quería de mí y destrozó mi corazón mientras yo sólo podía estar de rodillas sin poder creer lo que me hacía.

Duele mucho darme cuenta de que en su vida no era su único amor, pero ya no voy a llorar y levantaré la cabeza. Necesito recordarme que soy una reina y que puedo arreglar mi corazón por mí misma.

Buscaré la forma más rápida para olvidarlo y que ya no me cause más daño. Quiero despertar una mañana sin el recuerdo de su nombre, ya no tendré que sufrir por su engaño, no lucharé más por su amor, estoy cansada de su maldito juego.”

El baile de los amantes.


“Hagamos en la oscuridad el baile de los amantes, dejémonos llevar por el ritmo frenético de la pasión, perdiendo el control entre piernas, besos y caricias hambrientas.
Me fascina el ritmo de tu cadera contra mi vagina, nuestras miradas se pierden mientras nuestros cuerpos pretenden parecer sólo uno.
Tu corazón corre como loco, veo en tus ojos la pasión, sé que te quemas por dentro como yo.
Deseo salvaje que sólo tiene apetito de sexo, de gemidos, de orgasmos. Tus pupilas dilatadas te descubren como mío, tienes fuertemente agarrado mi pelo entre tus dedos.
Me gusta tu juego de la resistencia, olvidas que conmigo te debilitas con facilidad, sabes que mi sexo es tu adicción. Me gusta follarte al ritmo de la música, en días lluviosos, en días frío y calientes.
Me gusta tener sexo crudo contigo, sin preámbulo, como si fuera nuestro mayor pecado y el más deseado. Me gusta cuando me llenas de ti sin miedo a nada, sabiendo que mi sexo es todo tuyo.
Me gusta que en mi cuerpo se quede impregnado tu perfume y ese deseo de seguir con toda ésta loca pasión que nos envuelve.
Me gusta cuando me embistes mientras te comes mi pezón, eres el amante perfecto, contigo me pierdo, me entrego sin reservas como si no hubiera un mañana.”